Un símbolo de resistencia

El siglo XX fue una etapa marcada por guerras mundiales y conflictos bélicos. En estas guerras, fueron muchos los asesinados por motivos discriminatorios. Todos conocemos las historias de los miles de judíos que fueron masacrados en lo que se conoce como el “Holocausto”. Pero no fueron solo judíos. Además de la comunidad judía, la comunidad gitana, las mujeres, las personas de color y, por supuesto, la comunidad LGTBIQ+ fue perseguida con el ánimo de “limpiar” Europa.

“Puños de harina” es un espectáculo teatral que reflexiona sobre el racismo, la homofobia, la violencia y la masculinidad. El monólogo presenta dos historias con las que el público conoce, de forma paralela, a dos personajes relacionados con el mundo del boxeo y la cultura gitana: por un lado, la historia real de Rukeli, el boxeador alemán y gitano que desafió al mismísimo Hitler en la época de la Alemania nazi y, por otro, conoceremos a Saúl, un joven gitano que, en la España rural de los años 80, busca su identidad y se enfrenta a su familia por ser homosexual.

¿Quién fue Rukeli?

Johann Trollmann Rukeli nace en Hannover en 1907, en el seno de una familia gitana. Comienza a boxear desde muy joven y pronto se convierte en uno de los mejores boxeadores de Alemania. Fue seleccionado para representar a su país en los Juegos Olímpicos de 1928 pero, finalmente, le fue prohibido participar por ser gitano.

En 1933, el mismo año que Hitler alcanza el poder, Rukeli compite por el título alemán de semipesados. Rukeli gana los diez asaltos, pero el combate se declara nulo porque Rukeli “luchó como un gitano, y no como un hombre, y lloró al ganar como una mujer”.

Se declara la Ley para la Lucha contra Gitanos y Maleantes y Rukeli es esterilizado, enviado al ejército y separado de su familia. En un último intento por encontrar en el boxeo su salvación, se presenta a un combate en Berlín, donde le prohíben mover los pies durante los diez asaltos “por tener la piel manchada”. En un acto de rebeldía, Rukeli aparece en el ring con todo su cuerpo cubierto de harina y el pelo teñido de rubio con yemas de huevo.

Rukeli, convertido en héroe y símbolo de la resistencia gitana, es enviado a diferentes campos de concentración. En 1943, es trasladado al campo de exterminio de Neuengamme, donde es obligado a boxear contra diferentes militares nazis que terminan asesinándolo.

En 2003, la Federación Alemana de Boxeo decide devolverle el título de campeón a Rukeli, haciendo justicia a su nombre sesenta años después.

Esta historia llega a los oídos de Saúl, el segundo personaje de la obra. Gracias al gesto heroico de Rukeli, Saúl decide ser “el hombre que quiere ser”, se enfrenta a su familia y decide abandonar su comunidad en pos de un futuro de libertad.

“Puños de harina” es la historia de cómo Rukeli, Saúl y otros hombres y gitanos, lucharon, resistieron, murieron y sobrevivieron al Holocausto y a la sociedad, pero también es la historia de cómo algunos hombres se esfuerzan por encajar en el concepto ideal de “ser hombres de verdad”, en un contexto que los rechaza por su raza, su cultura o su orientación sexual.

“Puños de harina” es una producción de El Aedo Teatro. La Sala Mirador acoge este montaje entre el 19 y 28 de marzo de 2021.

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