El pasado día 15 despedimos con enorme tristeza a Javier, voluntario y persona muy querida de la Fundación.
Su compromiso, su generosidad y el cariño con el que acompañó a tantas personas dejan una huella imborrable en nuestra comunidad. Javier fue mucho más que un voluntario: fue un compañero, un apoyo y un ejemplo de solidaridad y humanidad.
Queremos trasladar todo nuestro cariño y nuestras más sinceras condolencias a su familia, amistades y a todas las personas que tuvieron la suerte de compartir camino con él.
Gracias, Javier, por todo lo que nos diste y por formar parte de la historia de la Fundación. Tu recuerdo seguirá vivo en quienes te conocimos y en cada gesto de cuidado y apoyo que inspiraste.
Descansa en paz. 🖤