El autocuidado climático inclusivo va más allá de la prevención individual ante olas de calor, de frío, inundaciones y catástrofes ambientales. Implica un enfoque basado en derechos humanos, equidad y participación comunitaria, que reconoce cómo la edad, la salud, la economía y otros factores de discriminación previa condicionan la capacidad de respuesta ante la emergencia climática.
Para las personas mayores LGTBIQ+, esta perspectiva es esencial. Han vivido trayectorias marcadas por el estigma, la soledad no deseada y redes de apoyo frágiles, a lo que se suma ahora la vulnerabilidad climática. Por eso, promover su autocuidado exige herramientas accesibles, respetuosas con la diversidad y adaptadas a sus vidas concretas.
Desde la Fundación 26 de Diciembre, apostamos por un modelo preventivo con enfoque comunitario. Cuidar del clima sin cuidar de quienes han sido excluidxs es reproducir injusticias. El autocuidado inclusivo es una medida de justicia y supervivencia colectiva.
En el marco del proyecto 'ClimActivas', se da respuesta a la crisis climática para personas mayores LGTBIQ+ ante la necesidad de abordar los impactos desiguales del cambio climático desde una perspectiva de justicia social, derechos humanos e interseccionalidad.
En el marco del proyecto 'ClimActivas', se da respuesta a la crisis climática para personas mayores LGTBIQ+ ante la necesidad de abordar los impactos desiguales del cambio climático desde una perspectiva de justicia social, derechos humanos e interseccionalidad.
En la Fundación trabajamos para que ninguna persona mayor LGTBIQ+ enfrente sola la crisis climática y hemos desarrollado la guía de buenas prácticas para el autocuidado inclusivo.
Descarga la guía aquí
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